El té de manzanilla se caracteriza por tener propiedades antibacterianas, antiespasmódicas y mucho más.
El nombre científico de la manzanilla es Matricaria recutita, conocida también como manzanilla alemana, dulce o cimarrona, y la infusión se puede prepara con sus flores secas o usando los saquitos ya preparados, pudiéndose conseguir en supermercados o tiendas naturales. También, el té de manzanilla se utiliza mucho para combatir enfermedades oculares como la conjuntivitis.

