Enfermedad
Los parásitos intestinales surgen debido a la ingestión de los huevos y de los quistes de estos microorganismos, los cuales están presentes en la tierra, carnes crudas o superficies sucias y que se desarrollan en el intestino, provocando síntomas como distensión y dolor abdominal o picazón en el ano. De ésta forma, el parásito compite por el consumo de las sustancias alimentarias que ingiere el huésped.
Síntomas de los Parásitos Intestinales
Los síntomas de la infección de oxiuro pueden comprender los siguientes:
- Picazón de la zona anal o vaginal
- Insomnio, irritabilidad, rechinado de dientes y agitación
- Dolor de estómago y náuseas ocasionales
- Barriga hinchada o exceso de gases
- Cansancio frecuente sin razón aparente
- Períodos de diarrea intercalados con estreñimiento
- Presencia de pequeños puntos blancos en las heces
- Pérdida de peso sin razón aparente
- Alteraciones del apetito con mucha o poca hambre
- Heces muy oscuras
Prevención de los Parásitos Intestinales
Existen varias medidas para prevenir los Parásitos Intestinales y las más importantes que consideramos son:
- Filtrar y hervir el agua. El filtrado del agua se recomienda realizar preferiblemente con un filtro de piedra. Para hervir el agua, deberá usarse una olla de peltre o de acero inoxidable. Colocar a hervir el agua durante 10 minutos posterior a que rompa en hervor. Luego, se deja reposar y se toma de la olla con una taza limpia, descartando los residuos que quedan en el fondo de la olla. Este procedimiento garantiza la eliminación de huevos de los helmintos y los quistes de los protozoarios.
- Lavado de manos. Las manos deben lavarse antes de cada comida y/o merienda, después de ir al baño, después de cambiarle los pañales a un bebe y cada vez que sea necesario. Debe realizarse con un jabón con actividad antibacteriana, preferiblemente. Se ha demostrado que el lavado de las manos no sólo previene las infecciones parasitarias sino las infecciones bacterianas y virales.
- Lavar las verduras, frutas y hortalizas. Estas deben lavarse bajo un chorro de agua a presión. De manera que se puedan eliminar de su superficie los quistes, los huevos o las larvas de los parásitos. Ni el vinagre, ni la sal, ni los productos en sobres para lavar las verduras, eliminan a los parásitos.


