Enfermedad
La parálisis de Bell también conocida como parálisis facial consiste en la incapacidad parcial o total de realizar movimientos musculares voluntarios en un lado de la cara. Se produce por una alteración en el nervio facial, que no transmite las órdenes nerviosas a la musculatura facial afectada.
En la mayoría de los casos, la parálisis de Bell es temporal; por lo general, los síntomas comienzan a mejorar en el plazo de algunas semanas y se alcanza la recuperación completa en unos seis meses. Solo el 10 % de los casos sufre síntomas recurrentes o muestran secuelas de por vida.
Síntomas de la parálisis facial
En la mayoría de los casos, los síntomas de la parálisis facial comienzan a pronunciarse gradualmente, hasta que se desarrollan completamente en un lapso de 48 horas. Algunos de los síntomas que se pueden presentar son:
- Sintomatología similar a la de un resfriado común
- Cambio de sensaciones en una parte de la cara y alrededor del oído.
- Debilidad de los músculos faciales
- Dificultad para comer y beber.
Prevención de la parálisis facial
Aunque no se puede prevenir la Parálisis facial, existen algunos factores que aumentan su riesgo, por estos e recomienda:
- Evitar golpes fuertes en la cara.
- Lavarse las manos frecuentemente para evitar infecciones de tipo respiratorias.
- Tener mucho cuidado al mantener contacto con una persona afectada por mononucleosis.
- Evita la picadura de la garrapata causante de la enfermedad de Lyme

